2da Jornada Metropolitana de Natación FENABA - 3 de Julio de 2011
"De como 7 Inefables se animaron a los 200 metros libres, con distinta suerte"
ó
"Relato de una competencia llena de vicisitudes"
Era un domingo gélido de julio en Buenos Aires y los primeros rayos de sol se le animaban al día. Soplaba un vientito invernal y hacía un frío de caaa...racterísticas extremas. Pero el sol no era el único que se le animaba a la hora y al frío. Desde la esquina de Salta y Cochabamba, tempranito, avanzaba Diego Emmanuel Tricárico... en el día de su cumpleaños! Venía de festejar por adelantado, y aunque luego diría que no se había acostado "tan tarde", pocos le creerían que no venía directo del boliche. Así y todo, no se quería perder por nada la competencia de los Inefables (Grande, Diego!!).
Entonces ahí estaba Diego en la sede social de la UTHGRA (pronunciar "uthgra", así como suena... O mejor, no se compliquen: "sindicato gastronómico"). Muy de a poco, porque era domingo, fueron llegando los nadadores hasta colmar las inmediaciones. La pileta de 25 metros, moderna, cuidada y prolija, era una excelente elección para la competencia.
El primer Inefable en aventurarse a la carrera, promediando la mañana, fue Carlitos “el Tiburón” Acevedo. Se había anotado en 50 mts mariposa para nadarla tranquilo, casi como un precalentamiento para la prueba mayor: los 200mts libres. Así y todo se llevó la medalla de oro. Premio al coraje!
Mientras tanto, algunos Inefables habían decidido congregarse en el Jockey Club, para precalentar a una hora más amable y cercana a la prueba. Por allí pasaron a partir de las 9:30 Martín Huergo, Andrés "el Flaco" Espina y quien esto escribe, para rumbear luego de un buen desayuno hacia la sede de los gastronómicos.
Serían cerca de las 11:00 cuando ya todos los competidores del Jockey se congregaron en torno al profe Diego, listos para la carrera... ¿Todos? ¡No! Faltaba el adalid de las carreras largas, el señor asistencia perfecta, un Inefable de la primera hora! Pero... ¿dónde estaba Brian Donnelly? ¿Sería que de tan experto, se la estaba tomando con soda? Con soda no.... Con café con leche y medialunas! Estaba todavía en la sede de Alvear disfrutando su desayuno.
"Brian... Donde estás!!!" sonó urgente la voz de Diego en el celular de Brian, arrancándolo de su letargo. En los momentos que siguieron, Brian probó que no sólo en las carreras acuáticas se destaca. Salió corriendo a la calle a tomar un taxi. Pero era domingo... Corrió a una esquina, corrió a otra... ¡Nada! En eso vio a un solitario individuo que abría un auto estacionado sobre la calle Libertad. Y se le fue al humo. "Vos vas a pensar que estoy loco," le dijo Brian con urgencia, "pero me estoy por perder una carrera!" Parece que el otro no atinó a contestar, calculando para sus adentros las probabilidades de que esto fuera un robo, o una propuesta indecente, o simplemente que el hombre estaba diciendo la verdad y estaba loco. "Para dónde vas?" le arrojó Brian, aprovechando su desconcierto. "Para el sur..." balbuceó el otro "…por la autopista..." "¡Yo también!" dijo Brian antes de que cambiara de opinión. Le preguntó "me llevás?" de puro cumplido, porque parece que estaba en el auto antes que el desprevenido conductor respondiera. Nunca sabremos el nombre de este abnegado auspiciante de Inefables... porque Brian no le preguntó! En vez, se pasó el viaje repitiendo "Me pierdo la carrera, me pierdo la carrera..." mientras el anónimo samaritano aceleraba esquivando vehículos.
Ahora sí, eran cerca de las 11:30 y ya todos los competidores del Jockey se congregaban en torno al profe Diego. Y llegó la hora de la gran prueba del día, los 200 metros libres. Prueba compleja y táctica si las hay. No llega a ser larga distancia para permitir los ritmos largos y cómodos de las carreras de resistencia. Tampoco es una carrera corta, y para alcanzar el podio hay que nadar a buen ritmo, siendo por ello la competencia perfecta para pasarse de rosca y desencadenar el tan temido "ataque de ácido láctico", que entumece repentina e irremediablemente los miembros generando una sensación de parálisis en el nadador (y estupor en el público presente) que ha sido calificada como "inefable...".
Los primeros temerarios en subir al bloque de largada, en sus respectivas categorías fueron nuevamente Carlitos Acevedo (70-74) y el nadador más "osado" del equipo, el Egregio Dottore Piero Fabiani (65-69). Fue una emocionante carrera, con excelente desempeño en ambos casos, al punto que ambos lograron la más preciada medalla: la de oro. El Tiburón hizo un tiempo de 4:11,84 y Piero de 3:53,49.
Siguió el turno de uno de los grandes protagonistas de la jornada, nuestro estimable Brian Donnelly, quien ya había dado muestras de su aptitud para la disciplina de "cross-country urbano con asalto a transeúnte desprevenido" en el transcurso de esa mismísima mañana. Dadas las peripecias sufridas y el atentado contra su temple y armonía emocional, tan importantes para una prueba de esta magnitud e importancia, la tribuna estaba naturalmente expectante. ¿Lograría Brian un desempeño a la altura de su capacidad y trayectoria? El irlandés no los defraudó: con un tiempo de 2:54,01 conquistó el tercer lugar en su categoría (60-64) y se llevó la medalla de bronce!
Seguía ahora el turno de las categorías más jóvenes: Andrés Espina en 50-54, Juan van Peborgh en 45-49, Martín Huergo en 40-44 y finalmente Matías De Lorenzo (35-39), recientemente llegado a Inefables para alegría del equipo, aunque relativamente novato en las lides federadas.
Andrés Espina hizo gala de su característica flema en los momentos de tensión previos a la largada, serenidad que quedó en evidencia también durante la carrera: la nadó como quien sabe que "piano piano, va lontano". Su filosofía deportiva no obstante generó momentos de interminable nerviosismo en el equipo Inefable, pues si bien quedaba claro que "el flaco" no corría ningún riesgo de ser víctima de un ataque láctico, se estaba exponiendo peligrosamente a una performance indecorosa... Nada de eso! Con un tiempo de 2:47,97 conquistó el segundo lugar y se colgó al cuello la medalla de plata. O como diría él, "un fierro", con la aparente displicencia de quien está acostumbrado a la victoria.
Martín Huergo, en su turno, era la gran esperanza de la jornada y de Inefables. Su desempeño en los entrenamientos y en las carreras de práctica habían generado una enorme expectativa. Día a día es quien alcanza las más altas marcas, quien aguanta mejor la rigurosa disciplina del profe Diego que en su desmedida confianza por sus entrenados les exige superar los límites de lo posible. Era también una ocasión especial ya que su familia había venido a verlo: desde la tribuna lo alentaban su mujer y dos encantadores hijos en rojas remeras de Ferrari, cual voto de confianza a la velocidad y el "motor" de papá Martín. Pero hoy el destino le jugaría una mala pasada. Luego de una auspiciosa largada y un par de largos a buen ritmo, el compás de sus brazadas se tornó irregular ante el ojo avezado, y la prolijidad de sus vueltas americanas comenzó a sufrir. Aún peor, parecía hacer caso omiso al aliento e indicaciones del equipo que desde el borde de la pileta le indicaba a viva voz y con gestos desenfrenados que aumentara la intensidad en los 100 metros finales. "Es que no veía nada", explicaría más tarde. Sus antiparras se habían llenado de agua progresivamente, hasta dejarlo prácticamente ciego. Fue una suerte que no chocara contra la pared. Sin embargo, como buen Inefable, logró conquistar un nada despreciable cuarto puesto en su categoría, con un tiempo de 2:47,39.
Le siguió Matías De Lorenzo, también con gran expectativa, ya que se trata una de las nuevas promesas del equipo. En las prácticas viene emulando a los nadadores más experimentados con gran dedicación y compromiso. Tan es así que en esta carrera Matías decidió seguir el ejemplo de Martín casi al pie de la letra. En su segundo o tercer largo, entre los comentarios acerca de su desempeño, alguien deslizó la pregunta: "¿Qué es lo que lleva alrededor del cuello?" No tardamos en darnos cuenta que eran sus antiparras! A pesar del contratiempo, y de que tuvo que abandonar las vueltas americanas para no chocar contra el borde, Martín aguantó hasta el final y terminó la carrera sin ser descalificado y con un tiempo de 2:56.80. Excelente marca en el camino hacia la superación!
Párrafo aparte merece la carrera de quien esto escribe... Es más, serán varios párrafos abultados y, por que no, también con galas y ornamentos. Después de todo, son los privilegios de quien se pone las pilas con el blog, que vendría a ser algo así como el dueño de la pelota. (Auspicia el siguiente espacio: RED BULL. "Red Bull te da aaaaalas!")
A Juan van Peborgh le tocó la categoría más competitiva de la jornada: la de 45-49 años, con nada menos que 9 competidores inscritos. Aunque la competencia, lo sabemos, es siempre contra uno mismo. En este caso, el objetivo a cumplir era el de lograr una carrera pareja, a ritmo constante, dominando el ímpetu de los primeros 50 metros y evitando el desgaste y consecuente decaimiento sobre el final de los 200. Una meta escurridiza para este nadador, a quien le cuesta atemperar el entusiasmo de la competencia. Esta fecha no sería distinta. A pesar de las mejores intenciones y del trabajo de concentración previo, el nerviosismo, la adrenalina y el fervor natural de este deportista hicieron lo suyo y, creyendo nadar a un ritmo tranquilo, Juan completó el primer largo en escasos 16 segundos y se proyectaba a completar los primeros 50 metros con un tiempo (en base a una rápida estimación de los Inefables presentes) de 34 segundos... Proyección a todas luces devastadora!
Pero es aquí donde entra a tallar el espíritu de cuerpo de Inefables, que ante todas las cosas es un equipo. Por fortuna, Juan nadaba por el carril 1, es decir contra el borde mismo de la pileta y al pie de la agrupación del Jockey Club. Y es así que mientras que Brian repetía con urgencia "se va a fundir, se va a fundir!", el flaco Espina con el aplomo que lo caracteriza se inclinó lentamente al paso del nadador y esperando el giro de la cabeza gritó: "Frená, Juan!!!" Hay quienes aseveran que vieron la contraola del frenazo en el agua. "Puso los flaps", dijo el flaco ante la carcajada general. Lo cierto es que Juan completó los 50 metros en 39 segs, los siguientes en 43" y 43", y le quedó resto para el pique de los últimos 50 metros en 40 segs. Resultado: un tiempo total de 2:46,86 y un cuarto lugar en la categoría. Y como dato para coronar la competencia: la mejor marca de Inefables en la jornada.
"Me debés el triunfo", diría más tarde el flaco Espina al reunirse los nadadores para comentar sobre las carreras. "Te debo la vida!" respondió Juan, y era cierto. "Inefables" es un nombre que nació de esa certeza.
Al retirarse ese día, el equipo entero lo hacía contento. Cada uno se llevaba algo: algunos "un fierro", otros una marca, dos o tres el orgullo de haber llegado a pesar de todo. Y todos, la satisfacción de una nueva experiencia de competencia y amistad.
JVP
Tuesday, July 26, 2011
Monday, June 6, 2011
METROPOLITANO MASTER. PRIMERA JORNADA
El domingo 22 de mayo se corrió en el club Velez Sarsfield la primera Jornada del Masters Metropolitano de Natacion.Fue el primer evento del año 2011 donde se revivió el espíritu Inefable,lográndose una Buena concurrencia de 10 nadadores del Jockey Club.
La concurrencia total fue muy alta,con 190 nadadores.
Además destaco tres episodios importantes para nosotros:
1) Que volvió a las competencias,luego de prolongada ausencia,"El Tiburón" Carlos Acevedo,que superó, con mucha garra, un periodo de reposo recomendado.Fue muy bienvenida y festjada su vuelta.
2) Que debutó en competencia, con bue desempeño y sin blooper, Marías De Lorenzo. !Bienvenido Matías!
3) Fue la despedida en competencia de tierras argentinas, por ahora, de nuestro buen amigo Javier Maldonado, que se vuelve para su terruño: Catalunya. Allí fundará una sucursal: "Inefables España" y nos seguiremos viendo para nadar, viajar y divertirnos.
El equipo intervino en dos pruebas: 50 metros libres y 100 metros combinado(estilo mariposa,espalda,pecho y libre).
Estos fueron los resultados:
Diego Tricarico 50 MTS. 28.80 POSICIÓN 3º, bronce. 100 MEDLEY 1.22 POS. 6º.
Matias de Lorenzo (35/39) 50 MTS. 30.45 POS.6º
Javier Maldonado (35/39) 50 MTS. 31.21 POS. 7º.
Martín Huergo (40/45)50 MTS. 30.99 POS.5. 100 MEDLEY 1.29 POS.5º.
J.P.Dithurbide (50/55) 50 MTS. 31.32. POS. 2º plata. 100 MEDLEY 1.23. POS. 2 plata.
Andres Espina (50/55) 50 MTS. 31.43. POS. 3º bronce. 100 MEDLEY 1.30 POS. 4º.
Brian Donnelly (60/64)50 MTS. 34.71. POS.2º plata. 100 MEDLEY 1.42 POS. 2º plata.Piero Fabiani (65/69)50 MTS. 38.87. POS. 1º, oro.
Miguel O’Farrell (70/74) 50 MTS. 40.16. POS.1º oro. 100 MEDLEY 1.57. POS.1º, oro.
Carlos Acevedo (70/74)50 MTS. 49,72. POS. 2º, plata.
La cocecha de preseas fue abundante: Tres oros,cinco platas y dos bronces.Además,hasta el puesto 7º se suman puntos para el club, así es que la colaboración de puntos fue importante.
Pero lo mÁs importante fue revivir el espíritu de camaradería de los Inefables,con una buena concurrencia.
el profe Diego.
Thursday, June 2, 2011
¿No más desayunos?
El nadador Juan Van Peborgh nos acerca esta lamentable noticia:
CIERRE DE UN CICLO EXITOSO
No se renovará el aclamado programa Desayuno Para Todos
Buenos Aires (Telam) - La prestigiosa institución Jockey Club anunció hoy que no renovará el popular ciclo de debates deportivos de alta competencia vinculados a la actividad natatoria del club, denominado Desayuno Para Todos. Si bien el comunicado fue de estricta circulación interna, la noticia trascendió el ámbito de la exclusiva sede de la Avenida Alvear y fue confirmada a este medio por fuentes fidedignas.
El anuncio ocurrió de manera imprevista y tomó por sorpresa a la comunidad y al propio equipo de natación Inefables, en virtud de la innegable popularidad del programa, cuya temática solía extenderse más allá del deporte para abarcar importantes asuntos del quehacer nacional. Algunos de sus capítulos más memorables exploraron temáticas actuales y urgentes en materia política (el rol del delegado de pileta), económica (la labor de tesorero), social (la fiesta para ver el tan esperado video de Suecia), y de salud pública (efectos no deseados de la prolongada turbiedad del natatorio).
Según se pudo constatar, la discontinuidad del ciclo estaría vinculada a la falta de auspicios. "Hay quienes no honran las apuestas y así no hay quien pague los desayunos", declaró un socio vinculado a la actividad financiera que solicitó mantener su nombre en reserva. También en estricto off-the-record, un asiduo participante de los desayunos espetó: "Los que pagan siempre somos los mismos".
Resultaron infructuosas las gestiones de este medio para hacer contacto con el capitán del equipo, cuyo paradero se desconoce hace meses, y con el tesorero de Inefables, figura clave en esta coyuntura. De este último, trascendió que sería dueño de la empresa de auditoría encargada de controlar su propia gestión. Al parecer, las acciones figuraban como propiedad de dos mujeres octogenarias, pero habrían sido transferidas recientemente en favor del financista. (Ver aparte).
Mientras tanto, en algunos círculos de Inefables se especula con el relanzamiento del ciclo en una temporada venidera con nuevo nombre (ya no sería "Para Todos"), en tanto prosperen las gestiones para desarrollar nuevas fuentes de financiamiento.
CIERRE DE UN CICLO EXITOSO
No se renovará el aclamado programa Desayuno Para Todos
Buenos Aires (Telam) - La prestigiosa institución Jockey Club anunció hoy que no renovará el popular ciclo de debates deportivos de alta competencia vinculados a la actividad natatoria del club, denominado Desayuno Para Todos. Si bien el comunicado fue de estricta circulación interna, la noticia trascendió el ámbito de la exclusiva sede de la Avenida Alvear y fue confirmada a este medio por fuentes fidedignas.
El anuncio ocurrió de manera imprevista y tomó por sorpresa a la comunidad y al propio equipo de natación Inefables, en virtud de la innegable popularidad del programa, cuya temática solía extenderse más allá del deporte para abarcar importantes asuntos del quehacer nacional. Algunos de sus capítulos más memorables exploraron temáticas actuales y urgentes en materia política (el rol del delegado de pileta), económica (la labor de tesorero), social (la fiesta para ver el tan esperado video de Suecia), y de salud pública (efectos no deseados de la prolongada turbiedad del natatorio).
Según se pudo constatar, la discontinuidad del ciclo estaría vinculada a la falta de auspicios. "Hay quienes no honran las apuestas y así no hay quien pague los desayunos", declaró un socio vinculado a la actividad financiera que solicitó mantener su nombre en reserva. También en estricto off-the-record, un asiduo participante de los desayunos espetó: "Los que pagan siempre somos los mismos".
Resultaron infructuosas las gestiones de este medio para hacer contacto con el capitán del equipo, cuyo paradero se desconoce hace meses, y con el tesorero de Inefables, figura clave en esta coyuntura. De este último, trascendió que sería dueño de la empresa de auditoría encargada de controlar su propia gestión. Al parecer, las acciones figuraban como propiedad de dos mujeres octogenarias, pero habrían sido transferidas recientemente en favor del financista. (Ver aparte).
Mientras tanto, en algunos círculos de Inefables se especula con el relanzamiento del ciclo en una temporada venidera con nuevo nombre (ya no sería "Para Todos"), en tanto prosperen las gestiones para desarrollar nuevas fuentes de financiamiento.
Monday, May 30, 2011
Nota en Revista a nuestro Mike O'Farrell
Monday, March 28, 2011
Un Inefable en la laguna de Monte.
Muy Buen Video de Brian nadando en el cruce de la Laguna de San Miguel del Monte,
Organizado por "el reencuentro de los delfines" de Alejandro Lecot,
Espero les guste
Abrazo
Diego
http://www.youtube.com/watch?v=mJs71jBZBpE
Organizado por "el reencuentro de los delfines" de Alejandro Lecot,
Espero les guste
Abrazo
Diego
http://www.youtube.com/watch?v=mJs71jBZBpE
Wednesday, March 16, 2011
Copa Anita Señorans 2011 (Náutico de San Isidro)
Relato de uno de los participantes, Critóbal de Aldecoa:
El domingo 27 de marzo se llevó a cabo el tradicional torneo “Anita Señorans” en el Club Náutico San Isidro, e Inefables cantó presente. Miguel O’Farrell, Amadeo Quiroga y Guillermo Podestá nos representaron; de mi lado, participé en nombre del Náutico, para no perderme una de las carreras, exclusiva para socios de la institución.
Fue un lindo evento, de tono muy familiar, y todos pasamos una tarde muy agradable. Además del Náutico y de nuestra (reducida pero destacada) comitiva, participaron también el B.A. Rowing y el Belgrano Athletic, generando un buen marco. La organización, liderada por Eduardo McCallum, impecable.
Como sabrán, el Náutico es una institución tradicional y de naturaleza bastante conservadora. Al punto tal que un traje de baño de competición, aun cuando sea negro, es mirado con alguna sorpresa. La pregunta, entonces, que algunos nos formulamos fue, ¿está el club preparado para recibir a Amadeo y sus ya célebres “sungas”? Podemos decir, con total confianza, que la aparición de nuestro nadador en un reducido modelo a cuadros violetas y blancos fue la sensación del evento. Tan fue así que señoras y señoritas de reputación intachable se me acercaron, por ejemplo, a preguntar “¿es soltero?”. Un éxito rotundo…
Debo reconocer que esperaba una comitiva de Inefables más abundante. Y esa sensación se exacerbó cuando por los altoparlantes anunciaron, en una grilla de partida, “en el andarivel 4, Juan Pablo Dithurbide”. Pues bien, el andarivel permaneció desierto, y nuestro tesorero brilló por su ausencia, agigantando así los rumores acerca de su retiro de las actividades deportivas…
Los Inefables cumplieron buenos papeles en el torneo. Amadeo hizo una excelente carrera de 50 mts. libre (parecía una lancha), aunque fue apenas superado por un muy buen nadador del Náutico (Alejandro Gianakis, que ganó literalmente todas las carreras en las que participó). Amadeo prometió revancha para el año que viene… Yo salí tercero, configurando así un podio 66% Inefable. Mejoré levemente mi tiempo de Salto, así que muy contento.
Miguel también cosechó su habitual colección de medallas; salió primero en crol, segundo en pecho, tercero en mariposa y cuarto en espalda (en estas últimas categorías se corrió “50 años y más”, Miguel dio ventaja). Además, y como ya es tradición, el presidente del Náutico lo invitó a repartir las medallas en representación del Jockey).
Guillermo también arrimó puntos para Inefables con un tercer puesto en pecho y un cuarto en libre.
De mi lado, también tuve una buena carrera de pecho; hice un buen tiempo y salí segundo (detrás, inevitablemente, del nombrado Gianakis). Mis participaciones en espalda y mariposa, para el olvido...
Y, cerrando el torneo, con mi padre y una sobrina, ganamos la Posta de las Generaciones (muy concurrida este año, con nueve equipos).
Muy lindo evento, realmente vale la pena. Espero poder ir de nuevo el año que viene, junto con un grupo aun mayor de Inefables.
Abrazo desde Uruguay.
Cristóbal de Aldecoa
Friday, December 24, 2010
Travesía a Isla Gorriti
Tiempo atrás, charlando con Juan van Peborgh, surgió la posibilidad de cruzar desde la península de Punta del Este a la isla Gorriti (a nado, obviamente). La idea, que al principio tomamos en broma, fue tomando cuerpo. Fijamos fecha tentativa para el 19 de diciembre, y empezamos a considerar las cuestiones logísticas y administrativas que podían surgir.
En primer término, ¿era necesario obtener autorización de la Prefectura local? Luego de mucho debate, decidimos ser prudentes y responsables y hacer la gestión pertinente. Más allá de algún requisito (hacer la travesía de mañana, acompañados por una embarcación con VHF) la aprobación fue otorgada.
Juan se encargó (¡también!) de gestionar la embarcación. Luego de algunas peripecias y plantones de último momento, nos hicimos los servicios de un gomón que nos acompañaría durante el trayecto.
Durante este proceso se sumó al grupo el Inefable Rodrigo “Ropo” Giménez Zapiola, quien estaría en las inmediaciones en la fecha; ya sobre la hora también se incorporó Jaime Pereyra Iraola, eximio corredor y ciclista, sin mucha experiencia formal en el agua pero con un estado físico y aguante a prueba de balas. Quedó así conformada la expedición “Destino Gorriti 2010”.
Algunas mediciones en Google Earth arrojaron que las distancias entre la península y distintas partes de la isla varían entre los 1.8 y los 3 km. Como corresponde tomamos la distancia más larga (desde la Parada 1 de la Mansa hasta la Punta Norte de la isla). El domingo 19, entre pronósticos de lluvias, tormentas y demás catástrofes meteorológicas, nos concentramos en la playa. El día lucía bastante apacible, aunque amenazadoramente nublado, y el mar lucía como una amable pileta.
Juan y Ropo llevaron trajes de neoprene; Jaime y yo nos conformamos con unas remeras de surf, cuyo principal cometido sería evitar los roces con las aguavivas que abundan por la zona.
Ante la sorprendida mirada de los escasos veraneantes presentes en el lugar, y la despedida de algunos familiares entusiastas, emprendimos la marcha. Arrancamos todos juntos, custodiados de cerca por el gomón, aunque al rato Juan, que evidentemente estaba muy inspirado, se alejó del grupo a gran velocidad.
La primer parte del trayecto transcurrió sin novedad, más allá de algún contacto ocasional con las aguavivas (tocar una aguaviva con la mano no es una experiencia demasiado agradable, pero no es grave, más allá del inevitable sobresalto). Superada la mitad del recorrido, se levantó viento de tierra y el mar se encrespó. Las olas complicaron bastante las cosas, sobre todo para los que somos nadadores de pileta, no acostumbrados a quedar con las piernas o los brazos pataleando o manoteando en el aire. La visibilidad se perdió por completo, al menos a ras del agua… Juan, que venía adelante pero con ganas de esperarnos para llegar juntos, hubo de proseguir la marcha por su lado, pues aguardar en medio del oleaje era muy incómodo. Yo proseguí con mi hábito –inaugurado en la Travesía de Malvín, en Montevideo- de tragar cantidades industriales de agua salada; al rato uno se acostumbra…
De las charlas posteriores surgió que todos teníamos los mismos temores, cuidadosamente disimulados… no estábamos preocupados por ahogarnos, o pasar un mal rato por cansancio, calambre, etc. La distancia hasta la isla es razonable, similar a la de un día de entrenamiento intensivo, y todos estamos bien entrenados (nuevamente, y de parte de Juan, Ropo y yo, vaya un agradecimiento al coach Diego). No, ese no era el temor. Por lo bajo todos imaginábamos la aparición intempestiva de una tonina, un lobo marino, una merluza, una corvina, un tiburón blanco, un calamar, una orca, una ballena (todos estos animales con presencia frecuente en la zona, con la posible excepción de tiburones blancos y orcas). Pues bien, más allá de las mencionadas aguavivas, la fauna marina brilló por su ausencia (por suerte).
Como el día era bastante fulero, no nos cruzamos con ningún barco ni lancha, lo cual aumentó la sensación de soledad que uno siente al nadar en estas circunstancias. Juan lo describió muy acertadamente como “el duelo entre natura y nos”, sin la inoportuna presencia de esquiadores, cruceristas, windsurfistas, "kite-surfistas" y otras molestias por el estilo.
Creo que todos habíamos imaginado que en algún momento del trayecto nos detendríamos a la vera del gomón a descansar un rato, a charlar acerca de la experiencia y a exponer nuestras posiciones sobre la vida y el mundo… ¡pues no! Como dijo Jaime, palo y palo, sin pausa alguna.
Pese a las olas nos fuimos acercando a la isla. El encargado del gomón nos recomendó un desvío, para no aterrizar en una zona de rocas y bastante oleaje. Terminamos llegando a una playa relativamente amable, aunque abundante en piedras aparentemente ordenadas para clavarse en partes sensibles de nuestras alicaídas anatomías… Juan llegó primero (52 minutos, creo), seguido luego por los restantes integrantes, que llegamos juntos en 60 minutos (Ropo y yo nadamos todo el recorrido uno al lado del otro; Jaime tomó una ruta paralela, pero al final nos juntamos).
Habíamos tomado la precaución de embarcar un uruguayísimo equipo de mate en el gomón, y, como no podía ser de otra manera, celebramos el éxito del emprendimiento cebando en la playa. De mi lado, la exigua remera de surf no me protegió del frío (el agua estaba a menor temperatura de lo esperado), así que el matecito vino de perlas. Caminamos un rato por la playita, completamente desierta más allá de un velerito abandonado; parecía que estábamos en la isla de “Lost”…
Minutos después pegamos la vuelta en el gomón. A esa altura el oleaje en la isla había crecido bastante, y pegamos unos cuantos saltos durante el regreso. La Mansa, de todas maneras, estaba en calma y llegamos sin novedad.
Durante la charla posterior Juan nos mencionó que sus abuelos, históricos veraneantes en el Este, le habían contado de mitológicos cruces a la Gorriti en años remotos… pues bien, fue un enorme gusto repetir el periplo, una experiencia fantástica.
Me gustaría creer que en el futuro volveremos a repetir el viaje, quizá en compañía de otros Inefables.
Acompaño algunas fotos y el mapa de Google Earth mostrando la travesía. Quedan pendientes para otra entrega las fotos tomadas en la isla (la máquina respectiva aun está en P. del Este).
¡Hasta la próxima!
Cristóbal de Aldecoa
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