Friday, December 19, 2014

Nota del "Tibu", Carlos ACEVEDO


Mi experiencia como Inefable

Siempre practiqué mucho deporte -tenis, fútbol, rugby- hasta que la edad y el físico me dijeron basta, y también nadé desde muy chico. 


En el año 2004 empecé a nadar en la pileta del Jockey Club y conocí a los integrantes del equipo de los Inefables que estaban por viajar al Mundial de Natación que se iba a realizar en 2006 en San Francisco, Estados Unidos.
Competí en la categoría pre-máster en la pileta “Los amigos de Villa Luro”, integrando la posta con Pilar Geijo, quien a la sazón iba a ser Tricampeona Mundial de aguas abiertas.


Posteriormente competí en varios torneos más en el Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH), en el Club Vélez Sarsfield, en  el Club Ciudad de Buenos Aires.
En 2006 tuve un reemplazo de la rodilla izquierda, seguida de un período de recuperación. Después comencé a nadar nuevamente: vino el Campeonato Argentino en el Cenard (2007) y el Torneo Mundial de Australia (2008). Sentía que “tocaba el cielo con las manos”, la experiencia del Mundial fue un momento imborrable.



En 2009 me reemplazaron la rodilla derecha. Luego de la recuperación y varias sesiones de kinesiología volví a nadar en torneos locales y posteriormente en el Sudamericano de Mar del Plata.

Del 2010 al 2012, pasé un período con muchos problemas físicos a nadar mi última competencia hasta ahora, otra vez en el SUTERH.



En el 2013, estuve internado durante 40 días y sufrí pérdida de masa ósea y muscular para retornar a la pileta una vez más.

Hoy llega la alegría de los diez años de los Inefables con un objetivo que se está cumpliendo: que los veteranos sigan en competencia y los de menor edad nos den la alegría de su frescura y buena onda, que siempre imperó en el equipo cuyo principal aglutinador es Diego Tricarico, amigo y entrenador, hombre de pocas palabras y gran maestro.
Mi mensaje a quienes vienen “detrás empujando en la competencia”  es que  nunca se olviden de la caballerosidad, no solamente en el nado sino también en el Jockey Club donde todos tenemos convivir y donde nadie imaginó que la natación se iba a desarrollar de la manera en que se está desarrollando.

Para celebrar los 10 años, tuvimos una comida que nunca olvidaremos con nuestras esposas y miembros de la Comisión Directiva del Club.





Vimos un video con la historia de los Inefables y palabras de nuestro capitán Don Alejandro Freeland, de Juampi Dithurbide, Carlos Morgan y el colorado Nico Carlisle, de un humor impagable, y varios más.
Una noche que, por cierto,perdurará en el tiempo, en la memoria de los Inefables integrantes del  glorioso y único Jockey Club.




Wednesday, December 17, 2014

Carta a Diego Tricarico de otro Inefable agradecido


Querido Diego, querido profesor y maestro,
Los valores y objetivos que tan elocuentemente transmitís con tus palabras no puedo sino compartirlos de todo corazón y con toda mi alma y con toda mi mente. Pero ¿sabés una cosa?: tus palabras son casi innecesarias porque durante los tres años que he tenido el privilegio de participar de tus clases, y de la interacción con el grupo que formaste, los he recibido por irradiación: 1 Salud: gracias a vos he bajado más de seis kilos y me siento con una energía y calidad de vida como nunca (y estoy por cumplir 67). Nunca me ha faltado tu ayuda y la del grupo. Siempre que te pedí algo, ahí saliste a ayudarme. 2. Metas y objetivos:  No están mal las medallitas para estimular y premiar el esfuerzo. Sin embargo, los que las ganaron en serio, afuera del útero del club, jamás demostraron creérsela, perder el objetivo básico.  3. Equilibrio entre las individualidades y el grupo: sos un maestro del trato sereno y equilibrado. Nunca te vi descontrolado o diciendo una palabra que no sea la justa, siempre con mucho humor, fina ironía y espontaneidad. 4. Soy testigo de tu compromiso, el del capitán, el de Carlos Morgan y otros integrantes que son un lujo y que también transmiten por irradiación. 5. Sos un maestro del aprecio y reconocimiento: tu calidez, inteligencia y talento para irradiar hacen que las clases sean una fiesta. Me hacen revivir la alegría que sentía cuando jugaba en la pileta de chico. La armonía y el respeto son una marca registrada de los Inefables, se las vive, se las respira. 6. Vos, el capitán y el resto del grupo han irradiado la mística Inefable, es un enorme orgullo pertenecer aunque les deba la consumación. 7. He sido beneficiario del afecto positivo tuyo y del capi, cuando tuve un receso obligado.
En fin, sos un consumado maestro de salud y de vida. Le digo a mi gente siempre que sos mi musa acuática, un gran inspirador de vida, alegría y salud. Gracias por todo lo que nos has dado.
Abrazo grande,
Gonzalo Sánchez Sorondo